Ufff qué días!!!! Pasó de todo!!!
Hubo teatro, mi primera muestrita de teatro... ME ENCANTÓ!!! fue genial estar parado ahí delante y escuchar como la gente reaccionaba con risas, preocupaciones, exclamaciones ante diferentes momentos de la obra. Evidentemente no me importa cómo se cuenta una historia (un guión, un corto, una imagen, y ahora actuarla...), definitivamente me encanta contarlas.
Hablando de historias, la historia continúa con la llegada de Nicole, Martín y Erick desde la capital estadounidense, y lo lindo de esta historia es que está plagada de mini historias que se coronarán cuando el domingo llegue mi vieja a pasar año nuevo conmigo a Lima.
Pasó la navidad, hubo regalitos, para todos!!! Pero ya pasó y ahora todas las almas "navideñas" seguramente (y desafortunadamente) volverán a endezar sus antiguos rumbos. Ya no más pensamientos de qué regalar, de cómo ayudar, no más musiquitas y luces en las calles, todo vuelve a la normalidad, (aunque a veces creo que le quedaría mejor llamarlo anormalidad).
En verdad creo que el día de Navidad es un día (o una noche) tan anormal a lo largo del año. El momento en que llegan las 12 y todos se dan regalos, todos se miman, se abrazan, se besan, se dan amor. Pero será amor del verdadero? Por qué no trataremos de dar una mini cuota de eso todos los días? Sí!!! eso haré, hoy cuando llegue a casa a la noche, traeré cualquier cosita a Ali de regalo. Una florcita, un chocolatito, un papel que me llame la atención, lo que sea. Porque estoy seguro que se sentirá bien, que regalándole lo que le regale, le estaré regalando amor, felicidad, un lindo momento. Una mini cuota de esas cosquillitas que tenemos todos antes de abrir un regalo.
En definitiva una mini cuota de felicidad.