
Evidentemente es un camino de ida. Es un lugar a donde (en mi opinión) no todo el mundo llega. Y todos aquellos que sí lo hacemos (que somos muchos), ya no tenemos vuelta atrás. Es un lugar incómodo, donde la conciencia juega el papel más importante. Un sitio donde no nos permitimos (casi nunca) estar en un estado completo de felicidad. Un lugar en donde estamos contentos de haber llegado, pero siempre nos preguntamos por donde se sale. Nunca vemos el camino de salida ¿Existirá? ¿Acaso valdrá la pena siquiera buscarlo? Cuando somos concientes de dónde estamos, nos sentimos encerrados, solos, incomprendidos, pero al mismo tiempo, cuando logramos ir un poquito más allá, sabemos que somos muchos. Cuando todo eso pasa, hay mucha gente que sentimos lejos. Son muchas las personas que extrañamos. Entonces pienso ¿tan solos estaremos? La respuesta inmediata es NO.
¿Pero entonces por qué antes de esa respuesta viene todo la anterior? Y otra vez volvemos a transitar por ese camino de ida. Un camino que me atreveré a llamarlo “cuestionamiento” ¿Está bien por donde estoy yendo? ¿A dónde voy a llegar? ¿Vale la pena? ¿Qué otras alternativas hay? Y nuevamente volvemos al lugar de donde arrancamos “ya no tenemos vuelta atrás.” (por suerte).
Mientras tanto, seguimos avanzando. ¿A dónde? ¿Hacia qué? Ya para esta altura de los cuestionamientos esas preguntas no tienen sentido. Volvemos a ser felices por preguntarnos todo esto. Volvemos a saber que en definitiva está bien. Que aunque sea, estamos intentando no pasar por la vida sin aprovecharla, sin sentirnos vivos.
Hoy extraño a mucha gente. Pero les aseguro que todos aquellos a los que extraño, estuvieron presentes todo este rato que me llevó escribir estar palabras.
Un texto que tal vez no llegue a nada, pero como todo, ya no tiene vuelta atrás. Ya lo escribí. Ya existe. Al igual que vos. Al igual que yo.
Te quiero, y por sobre todas las cosas nunca te olvides de algo. Siempre habrá alguien esperando tu amor. Am. Siempre.
3 comentarios:
Me gusta el anonimato, casi como los Havannets o tal vez más. Interesante opción a la teoría del eterno retorno la de este texto. Tal vez porque nunca retornamos y seguimos avanzando pensando que retornamos. Y es que la vida siempre es una paradoja... y de esas "cósmicas". No importa. La felicidad aparece cuando nos damos cuenta que nunca desapareció. Y sí nunca antes se usaron todas estas palabras juntas para describir "lo que sea". Abrazo!
El Ladrón de Havannets
Que frase tan cierta mi buen!!! La felicidad aparece cuando nos damos cuenta que nunca desapareció. La pienso adoptar.
Hola felicidad...
HHHHUUUMMM ... ;)
Publicar un comentario