
Comienza hoy a cerrarse un nuevo ciclo. Ultimo viernes de Lima y comienza a entrar la nostalgia, los recuerdos, la ansiedad de lo que viene. Pero viene acompañado de vos y eso me tranquiliza. Se cierra una etapa, arranca otra. Juntos. Lejos. Cerca.
Había que dejar fluir nomás. La vida sigue soplando. Con sus vientos orientando hacia diferentes lugares, y uno que se deja llevar por él, vuela. Y cada vez vuela más alto. Qué bueno que no hay miedo a las alturas ni vértigos. Y si un día no hay viento y nos caemos??? dolerá, obvio. Pero qué lindo dolor!!! además los que vuelan parapente dicen que es imposible que el viento deje de soplar de un momento a otro, uno se va dando cuenta cuando hay menos brisa y entonces se empieza a aterrizar (me lo dijo el que fotografié en la fotito de arriba).
Hay que aprovechar los huracanes, arrasar con todo y dejar que el viento nos despeine. Por algo en esta casa no hay peines!!!
2 comentarios:
Cuanto mas alto uno vuela, mas solo se va quedando ya que son los menos los que se animan a las alturas.
Un abrazo Nico
Ro(Falcon 71,Arg)
Ufff rodri que linda frase!!! Que lindo que nos hayamos cruzado a mitad del vuelo. Nos vemos arriba...
Publicar un comentario